En la temporada 1974-75, la que fue del retorno a Primera División, lo más destacable sería sin duda la contratación del jugador Julio Cardeñosa Rodríguez, el cual sería la bandera del equipo y que marcaría una época dentro del Betis.
Por ese fichaje el Betis desembolsó al Valladolid la cantidad de 12 millones de pesetas, adelantándose así a una serie de equipos que se habían interesado por los servicios del "Flaco", que era como se le conocía.
En la pretemporada, los verdiblancos consiguieron imponerse en el Trofeo Ciudad de Sevilla por vez primera y en Liga se clasificaron en la novena posición.
La temporada 75-76, con los fichajes de García Soriano, Ladinsky y Escalante, el Real Betis Balompié se muestra como un equipo un tanto irregular, aunque no obstante consiguió resultados esperanzadores.
El equipo dirigido en el banquillo por Ferenc Szusza terminó en la séptima posición en la Liga, por delante de su eterno rival, el Sevilla F.C.. El Betis realizó una magnífica temporada y terminó en el quinto puesto. Ese año, el Betis realizó gestas como la de vencer en el Bernabéu.
Para alcanzar la Final de Copa, el Betis tuvo que recorrer un duro y tortuoso camino. En total 13 partidos, con nueve victorias, un empate, tres derrotas, veintiocho goles a favor y trece en contra.
El primer rival del Betis fue el Baracaldo, en partido que se jugó el 22 de septiembre de 1976. El entrenador por aquel entonces era todavía Ferenc Szusza. Ese partido lo perdió el Betis por un gol a cero. El 28 de octubre se jugó el partido de vuelta, con Iriondo en el banquillo, recién fichado tras la marcha del entrenador húngaro. El Betis le endosó a los baracaldeses un 5-1. En noviembre de 1976, el Betis recibía al Sestao. El equipo verdiblanco lo machacó con tres goles de Anzarda, uno de López y otro de Benítez. El partido de vuelta lo ganó el Betis por 1-2. El siguiente rival fue el Deportivo de la Coruña, en partido que se jugó en marzo del 77. El primer partido se juega en Riazor. En Galicia todo quedó visto para sentencia tras la victoria bética por 1-2. En Sevilla, el Betis goleó sin problemas a los coruñeses por 4-0. EL Valladolid fue el equipo con el que el Betis se tuvo que medir en la siguiente ronda. En el viejo Zorrilla el equipo verdiblanco se impuso por 1-2, con tantos de Anzarda y Benítez.
Fue en el partido de vuelta cuando se pudo producir la catástrofe. El Valladolid ganó al Betis por 0-1, pero el valor doble de los goles marcados en campo contrario posibilitó que el Betis pasara la eliminatoria. Betis ya estaba en cuartos de final y el rival, el Hércules que entrenaba Arsenio Iglesias, le esperaba con la moral muy alta. El "Pibe" Anzarda marcó un gol, pero el avispado Aracil empató para el Hércules. Anzarda nuevamente adelantaría a los verdiblancos consiguiendo a la postre la victoria bética. Partido de vuelta, el 5 de junio, se presumía complicado y así fue. El "tigre" Barrios marcó dos goles para el Hércules, pero Eduardo Anzarda acortaría distancias. La eliminatoria estaba igualada y se debió disputar una prórroga. No sirvió para nada y el pase a la semifinal se tuvo que decidir en la tanda de penaltis. En el último lanzamiento, Esnaola detuvo el tiro de Sancayetano y conseguía así el pase para la semifinal. El enemigo que le tocó al Betis fue el Español de Barcelona, en el que destacaban jugadores como Marañón y Caszely, ambos internacionales. Pero destacaba sobremanera el jugador Solsona.
En el único despiste defensivo, Caszely, de cabeza, consiguió el tanto de su equipo. Quizá lo peor estuvo en la lesión de Anzarda, que sufrió una rotura de ligamentos externos de la rodilla, lesión que le impediría jugar la final. Además, el Betis no podría contar con Muhren, Ladinsky y Rafael Gordillo (los dos primeros por ser extranjeros y el último por haber jugado con el equipo filial, lo que le imposibilitaba jugar con el primer equipo en la Copa). El partido de vuelta fue todo un espectáculo con un Benito Villamarín completamente lleno. Arbitró Lamo Castillo. Los béticos mantenían un gran acoso sobre la portería de Echevarría, y así, en el minuto 87, Biosca empataba con su gol la eliminatoria. Llegó la prórroga. Al Español le sentó como un jarro de agua fría el gol bético, y otra vez Biosca, con salto impresionante, remata de cabeza y hace el segundo gol. El Benito Villamarín estalló de alegría y el Betis estaba en la Final. Sábado 25 de junio de 1977. Nueve de la noche. Arbitraba García Carrión, colegiado internacional valenciano. Jugaban Athletic de Bilbao y Real Betis Balompié. 30.000 bilbaínos contra 7.000 béticos en las gradas, entre ellos el que sería presidente del gobierno, Felipe González. Los aficionados del Athletic acudían con pegatinas en las que se anunciaba el triunfo vasco. En el palco de honor, Su Majestad El Rey, para entregar la primera Copa que llevaba su nombre.
La recaudación del partido finalmente sería de 25 millones y los equipos saltaron al terreno de juego con los siguientes hombres.
REAL BETIS: Esnaola, Bizcocho, Sabaté, Biosca, Cobo, López, Alabanda, Cardeñosa, García Soriano, Megido y Benítez. ATHLETIC: Iríbar, Lasa, Guisasola, Alexanco, Escalza, Villar, Irureta, Churruca, Dani, Carlos y Rojo I.
En el minuto 13 se produce el primer jarro de agua fría. Rojo I centra por la izquierda, Dani empalma en semifallo, el bote sorprende a Esnaola y Carlos marco desde cerca el primer gol de los vascos.
Sin embargo, este gol hace reaccionar al conjunto heliopolitano. El empate del Betis llegó en el descuento del primer tiempo. Fue una falta fuera del área. Julio Cardeñosa le pega a la pelota, buscando el poste derecho de Iríbar, quien se estiró para intentar detenerlo, el cuero se estrelló contra la madera y López, desde atrás, aloja el cuero al fondo de las mallas. A los siete minutos de comenzar el choque, Cobo es retirado por una molestia muscular, sale Del Pozo y Benítez pasa al costado izquierdo. El cambio le vino bien al Betis. Benítez hace diabluras y la delantera no para de hacer trabajar a un Iríbar que demuestra una y otra vez su categoría. Esnaola no le va a la zaga. La intensidad es increíble y los minutos vuelan. García Carrión pita el final y se llega a la prórroga.
En el minuto 7 de la prórroga, Dani bate a Esnaola tras error defensivo del Betis. Pero el Betis no se viene abajo y provoca que el Athletic se venga atrás. Se produce una falta en las inmediaciones del área de Iríbar. Cardeñosa lanza la falta, López salta y remata el balón al fondo de la portería.
El Betis volvía a empatar la eliminatoria. Termina el partido y el título se tiene que decidir en los penaltis. García Soriano marca primero. Cuando Esnaola se encamina a la portería, un aficionado le entrega una medalla de la Virgen del Rocío y éste la deja en un costado de la portería. Guisasola marca también. Del Pozo también y lo mismo hacen Biosca y López. Churruca, Escalza e Irureta no son menos. Cardeñosa toma carrerilla y pese a engañar al portero el lanzamiento sale fuera. Dani puede decidir pero Esnaola le aguanta muy bien y detiene sin problemas.
Se inicia una nueva tanda de penaltis. Lanza Sabaté y marca. Amorrortu hace lo propio. En el siguiente, Iríbar para el lanzamiento de Alabanda. Villar pudo sentenciar, pero Esnaola detuvo el balón. Lanzó después Esnaola y consiguió batir a Iríbar. Alexanco no falló. Eulate consiguió anotar su lanzamiento. El siguiente en tirar fue Rojo I, pero Esnaola detuvo su tiro. De forma inexplicable, el árbitro ordenó repetir el tiro porque entendió que Esnaola se movió antes del lanzamiento. Repitió Rojo I y esta vez marcó. Bizcocho lanzó impresionantemente a la escuadra y en el siguiente tiro fue Iríbar el que tiró. Esnaola, inspiradísimo, detuvo su lanzamiento. El Real Betis Balompié había ganado la Primera Copa del Rey. Don Juan Carlos, Rey de España, entregó el trofeo a Cobo.
Desde Madrid no se oía otra cosa: "Chilla, chilla, la Copa "pa" Sevilla". Mientras en Sevilla, la fiesta no hizo más que empezar.
La mañana del 26 de junio amaneció verdiblanco. La carretera hacia el Aeropuerto de San Pablo era una romería. Más de 15.000 esperaban allí al equipo. "Sí, sí, sí, la Copa ya está aquí". Esnaola es alzado a hombros.
Posteriormente, el equipo en su totalidad es recibido en el Ayuntamiento. La Plaza Nueva revienta de gente.
Articulo obtenido de
Betisweb