Día 265. Blanco y verde es el sendero (II)
ETAPA 2: (18/9/07) : PORTOMARÍN-PALAS DE REI (245 Kms)
Afortunadamente no se escribe con los pies porque sino sería realmente imposible hacerlo a ninguno de los que aquí estamos. Hemos descubierto que no hay zapato capaz de vencer a las ampollas y a las rozaduras ya que antes o después el terreno te la juega y te hace el regate de Alfonsito que te amaga por la derecha y se la lleva con la izquierda.
Y es que la segunda de las etapas de este nuestro Camino particular de Santiago ha sido algo distinto al de ayer. Para empezar hemos partido antes ya que la alcaldesa de Portomarín, la señora Silvia Rodríguez Díaz nos ha atendido con premura y el acto protocolario de la entrega de la bandera como recuerdo de nuestro paso por esta localidadnos ha ayudado a empezar nuestro sendero mucho antes de lo que lo hicimos ayer. A la puerta del consistorio nos esperaban el matrimonio amigo de Tomares compuesto por Felisa y Juan Luis. Ellos volvieron a recordarnos su intención de entrar (D.m.) el viernes con nosotros en Santiago algo que nos alegra cantidad porque liarla la íbamos a liar pero obviamente cuantos más seamos pues mucho mejor. De hecho un rato más tarde me llamaría Juan un ya amigo bético gallego que se nos acercó al término del partido del Dépor a las afueras de Riazor para hablar con nosotros del Betis. Se nota la soledad del bético en la lejanía. Juan temblaba, lo pude sentir. Me dijo que mi cara le sonaba de fotos y videos de la Hora Verde que se bajaba de Betisweb. Me presenté y aliviado situó mentalmente para mi asombro mi pancarta en su sitio de Gol Sur. De hecho recordaba también que hace 2 años la misma estuvo también en Riazor y me señaló la zona del campo donde me situé. Lo flipaba!
Nunca he parado detenidamente a pensar cómo se puede vivir el beticismo a tantos kilómetros y amarlo un día tras otro sin tener contacto con él. Es igual que mi incomprensión hacia aquellas relaciones cuyos sentimientos son separados por miles de kilómetros basándose en la ilusión de cuándo te volveré a ver. Supongo que serán parecidas. Juan me dijo que se hizo bético viendo en El Día Después el reportaje de la afición del Betis. “Yo me vi reflejado en esa gente y me dije. Yo tengo que ser de ese equipo”… Y Juan es bético y vive en Galicia. Ha terminado la carrera de Económicas y su vida también gira en torno al Betis. Me confiesa cómplice que está registrado en Betisweb como Antipalangana Gallego. Hemos quedado en hablar el jueves otra vez. Sé que el viernes Juan entrará con nosotros también hasta la Plaza del Obradoiro lanzando vítores al Real Betis Balompié. Juan contamos contigo.
Como en el Camino, esta crónica te ofrece muchas opciones con las que desviarte así que trataré de no hacerlo mucho básicamente para intentar no acostarme como ayer a las 3 de la mañana contándoos nuestras vivencias. Si bien resumir se hace complicado casi tanto como dibujaros con palabras situaciones únicas que te va dejando cada paso dado. Hoy como decía la etapa ha sido muy diferente. Partíamos algunos muy preocupados por nuestros pies llenos de ampollas. Qué incómodo es llevar un pie vendado cual momia durante tantos kilómetros sabiendo que no tendrá remedio inmediato al menos en varios días. Pero como que tampoco nos vamos a parar pues hay que tirar hacia delante. La mañana de hoy es distinta. Anuncia mejor tiempo y partimos con pantalones cortos que nos hagan más cómodo el caminar. Los bastones ya lucen orgullosos cada uno su bandera del Centenario salvo los míos con los que no hay forma ya que son más parecidos a los que usaba en sus descensos Alberto Tomba. Aún así mantenemos los chubasqueros. Aquí en Galicia alterna mucho y rápido el tiempo. Lo mismo sale el sol y te hartas a sudar que te arrecia un aire frío que te seca el calor del caminar. De ahí que nos vengan de arte las cazadoras impermeables para hacer el efecto ese de los ciclistas cuando se metían los periódicos bajo el maillot para los descensos de montaña. Salvo la salida de Portomarín y algún momento aislado hoy el Camino se hace junto al arcén de la carretera. Hay mucho asfalto en un recorrido que gana para el caminante cuanto más alejado esté del alquitrán.
Nos encontramos con mucho extranjero. No se exagera cuando se dice que más del 50% de los caminantes no son españoles. Hay mucho italiano, francés y sobre todo muchos alemanes. Además que son de los que vienen de lejos: BurgosLogroñoRoncesvalles…La fusión de grupos como quizás imaginaba yo antes de venir no es tal. Cada uno lleva su ritmo. Hay gente que para más y gente que para menos. La cuestión es llegar y lo bonito de esto también es que cada uno lo vive a su manera respetando siempre al que se encuentra caminando. En etapas como hoy (y hablo de nuestro grupo) y siguiendo con el símil tomado antes del ciclismo nosotros vamos en fila como un equipo en una contrarreloj. El que va delante tira un ratito echándose a un lado cuando se cansa para que pase el siguiente y sea éste el que tire del resto y así sucesivamente.
Nosotros seguimos a la nuestro. Antonio suele picarse y ponerse largos ratos en cabeza. Coge su palo y palante como los de Alicante. Salva suele cerrar el grupo. Su condición de Guardia Civil “serio” le hace ser firme en sus pasos y práctico en sus comentarios. Él tiene su humor picoleto como hemos venido a llamar y una vez se le pilla tiene todo el arte. Ventura va un poco más a su bola. Ha hecho familiares un par de palabras como “canijito”cuando se dirige a Antonio y “buenagente”que usa indistintamente para todos nosotros según el momento y la persona a la que se quiera dirigir. Juanjo en su condición de psicólogo nos coge por banda y muchas veces nos hace terapia a la par que seguimos dando pasos. Y el que falta sinceramente suficiente ha tenido hoy de ir pendiente de sus pies y de mantener un ritmo que hoy se ha llevado más vivo también porque las paradas ya comienzan a molestar y reanudar el paso supone algo así como tener que volver a aprender a caminar. Con todoen cada señal del Camino los que vengan detrás encontrarán una señal clara de que un grupo de béticos ha pasado antes que ellos por allí.
A las dos horitas hacemos un pequeño receso en el paso para reposar en Casa García de la localidad de Gonzar. Allí nos atiende Norbertoun chaval joven de la zona que acaba de abrir hace apenas un mes una casa albergue con restaurante y lugar de parada para los peregrinos. El sitio es nuevo pero siguiendo la arquitectura de piedra de la que no se sale en ningún pueblo. En Casa García se mantiene la media que te piden por alojamiento en muchos lugares camino a Santiago. 8 euros por una cama de litera y 30 euros por una habitación doble por noche. A Norberto como regente del local le obsequiamos con nuestra bandera del Centenario en representación de Gonzar. Muchos de estos pueblos no tienen ayuntamiento así que las dejamos en sus albergues o bares. Norberto nos invita a unas piezas de fruta y a aun refresquito no sin antes prometer que la bandera estará colgada mañana mismo allí.
Reanudar como decía se hace duropero una vez se calientan los pies te bebes los kilómetros cada vez más rápidos. De esta forma nos plantamos ahora en un pueblo de esos que apenas tienen 3 casas donde su gente se dedica al ganado. No os imagináis la de vacas que hay por Galicia y lo bien que abonan donde buenamente pillan…Pues en este pueblo nos topamos tras girar la calle una pensión que se llama Maruja. Estamos en Castromayor y llamamos a la puerta para ver si nos abre alguien y cumplir con el protocolo que tan bien tiene preparado Antonio en su mochila de Kappa. Abre una señora. Tiene pinta de ser Maruja y no nos equivocamos. Le explicamos el por qué estamos aquí y le pedimos colgar la bandera del Centenario en su balcón. Sin problema alguno nos lo permite y allí que subimos. Para que os hagáis una idea es un balcón de mirada obligadacasi tanto como el escaparate de la Confitería de la Campana en Cuaresma y quieres entrar desde el kiosco de Curro a la calle Sierpes. Buffffffff! Queda preciosa! Cualquiera que pase luego y le pellizque el corazón como a nosotros y vea eso le da un vuelco el alma seguro con la dimensionalidad de este sentimiento.
Andamos un ratito más ya para tratar de comer hoy un poco antes y no llegar al fin de etapa tan tarde como ayer. Descansando del Camino en bicicleta descansan en merendero Pepe y Desirée. Ellos tienen pinta de ser pareja y son de Cádiz. Nos piden una foto con ellosy como nosotros somos casi tan simpáticos y accesibles que los de la selección nacional de baloncesto aceptamos sin problema alguno. Junto a ellos 4 amigos valencianos que descansan también pero de andar en esta ocasión. De allí nos vamos con un Amunt Valencia! Y Ese Cai Oé!
Nos paramos en el siguiente pueblo a Ligonde que no recuerdo bien su nombre y que por cierto estaba en fiestas. Y vaya cómo se lo montan. Un escenario que ni el del Auditorio de Rocío Jurado de la Cartuja para una población nos dicen donde viven 28 familias. Un señor nos explica que además esta noche canta allí la mejor orquesta de Galicia que cobra 3 millones de pesetas y que vienen en un camión que les costó 100 millones de las antiguas pesetas. O está muy rico el Albariño o chapó por estos vecinos bien avenidos que son capaces de sentarse juntos y sacar adelante estas fiestas a las que no falta nadie de los pueblos de alrededor. La gente va muy arreglada. Aún así parece como si en este tipo de pueblecitos vivieran unos 20 años atrás. La ropa se muda poco en el armario y la moda es algo que se considera un lujo para nada necesario. Fíjate hasta donde parece llegar ese anclaje de época que en todos los televisores en sitios al público que he visto están viendo la Primera.
Nos paramos a almorzar ya en el restaurante del Conde de Waldemar. Lo regenta Óscar Gayoso y Mónica Varela y lo bautizaron así en honor del tío de Óscar quien fuera un excepcional mago cuyos carteles de actuación en los mejores locales del mundo cuelgan de la pared de este bar muy acostumbrado a servir el socorrido menú del peregrinodonde te ofrecen por unos 8 euros dos platos a elegir entre varios opcionesun postreuna bebida y poco más. Cada uno tira por lo suyo y hay quien pilla ensaladasmacarronessopafiletes de ternera o así. En este local dejamos nuestra bandera también que el insta a colgar en la fachada no sin antes invitarnos a un chupito que luego a más de uno se le subiría un poquito.
Terminamos de almorzar a eso de las 16.15 y nos disponemos a reanudar el Camino. Los primeros metros tras la comida y tras un rato parao son muy graciosos ya que de verdad parecen haber puesto contentito a más de uno…Qué pechá de reír. Esos son los momentos que guardamos para la memoria reciente. Ya de donde comemos a Palas de Rei hay unos 7 kilómetros que queremos que pasen cuanto antes. Vamos dejando piedras en cada punto kilométrico y pegatinas por todo el recorrido. Pretendemos descansar rápido unos pies que ya molestan a todos. Tras las mini paradas cada tres cuartos de hora parecemos auténticos patos mareaos. Y eso que nosotros como quien dice hacemos un viaje cómodo ya que sólo llevamos 2 mochilas que nos vamos intercambiando entre 5. Pero se nota la falta de preparación y de costumbre. Estoy hecho a la Vespa y aquí no hay más bemoles que andar y andar con la única y certera convicción de que paso que se da es paso que no hay que volver a dar. Sólo en las cuestas arriba hay que impulsarse con el bastón para seguir mirando a Santiago. Esto es claro síntoma Betis. Ante la adversidad todo el mundo se une. Es como algo que le leí antes de venir aquí a una de las mejores plumas de esta ciudad que es la de Alberto García Reyesquien aseguraba que el Betis es claramente el único equipo que gana cuando pierde y pierde cuando gana…
Son horas de siesta y no nos dejan de llegar mensajitos desde Sevilla de familiares y amigos que se meten en la web y nos preguntan por cuándo subiremos las fotos y la crónica de hoy. No se dan cuenta que esto fácil no es. Se hacen y deshacen maletashay que ducharsesalir a cenar y sobre todo descansary que esto es un plus más a un cansancio que se va acumulando y seguramente sea difícil de recuperar. Pero conforta. Conforta leer luego mensajes de apoyo de gente orgullosa de ver béticos como ellos regalando su sentimiento tan lejos de la ciudad del Betis. Al fin y al cabo compartimos sentir seamos o no de ese Betis oficial al que tanto parecemos molestar estando aquí. Nadie entiende que esto no sea apoyado por un club con una masa loca por iniciativas como ésta que ilusionen a una afición que es feliz con una piruleta de menta.
Seguíamos andando y en una pradera verde preciosa excusamos el paso para fotografiar a uno de los que vienen con nosotros pero casi nunca sale Palmerín. Han salido fotos chulísimas para el book de nuestra mascota peregrina. Ya las veréis. Junto a esta pradera además se levanta la Casa Rural de Lestedo. Hay desde las 17.38 de esta tarde reposa en su barandilla otra bandera del Centenario. Ya estamos en la resta final. Vamos a llegar a Palas donde nos espera un magnífico hostal todo de madera que Salva pilló por Internet la semana pasada. Pero antes por el camino un grupo de vacas nos ha hecho hacer nuestro propio encierro (sícomo ese de los sanfermines donde no falta nunca tampoco una camiseta del glorioso) eso sía paso sosegado y desconfiando siempre de esos bichos tan grandes y que no dejan de tener unos señores cuernos. Al final de este sendero y muy cerca ya de Palas de Rei nos espera Joaquín para hacer la entrada triunfal como siempre en la meta de hoy a sones de la palmera. Hoy tenemos 2 habitaciones de 3 en un hostal como os dije antes con pinta de casa de madera de Finlandia. Llegamos con unas ganas locas de quitarnos los zapatos y ver cómo anda la cosa. Salva en el tramo final lo ha pasado un poco mal porque se le han reventado varias ampollas y tras curarse los pies se ha quedado estroncao al menos un par de horas. Antonio ha confundío una rozadura con una ampolla pero asegura que le molesta muchomientras que Juanjo sólo viene molesto por haberse rozao con una ortiga en la rodilla y haberle reaccionado un poco. Las botas de Ventura son buenas y sólo le han inflamado un poquito el tobillo derecho. En mi caso parece que las ampollas se van curando y ahora sólo molestan las pequeñas heridas que quedan. De todas formas Joaquín está siempre al quite para auxiliar a aquel que lo necesite o pasarse por la farmacia por esos milagrosos Compeed.
Hemos cenado a eso de las 22.30 y ahora ya todos duermen. Antonio ha sido el último en quedarse dormido porque tiene algo de Jack Nicholson en Mejor Imposible y hasta que no deja todo milimétricamente ordenado y recogido y el cubrecolcha doblado totalmente recto y a 7 centímetros del filo no es capaz de dormirse. Hoy estamos los 3 más jóvenes en una habitación y los veteranos del Vietnam en la otra. Yo me acuesto también. La etapa de mañana miércoles es la más larga de las 5. Hacemos 28 kilómetros hasta Arzua y dicen que es un tramo rompepiernas. No olvidarse de nosotros porque el Camino se hace largo y el más mínimo detalle se valora más de lo normal. Es como eso que dicen los que entran en Gran Hermano. Algo así debe ser. Y esto no deja de ser algo parecido ya que al fin y al cabo vosotros estáis ahí detrás siguiendo a estos locos cuya misión bética los trae a Santiago esta vez. Mañana más. Por hoyya está bien. Viva el Betis señores…!!!

1 Comments:
felicidades, buen artículo, a ver si te pasa por mi blog y dicutimos.
betis100.blogspot.com
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